Nadie, y cuando digo NADIE es nadie, es capaz de resistirse a los peta-zetas. Y mira que realmente no son demasiado deliciosos al paladar, pero es tan divertido llenarte la boca de ellos y dejar que exploten, es quizá lo más excitante y peligroso que he hecho en mi vida.
Seamos sinceros, no sé que cantidad de petróleo, plástico y uranio enriquecido debe llevar esta chuchería, seguramente mucha, pero que más nos da, merecerá la pena lo que nos pueda pasar por estos momentos tan felices y entrañables que nos hace pasar.
I LOVE PETA-ZETA.
Mañana os lo mostraré enmarcado, es que hoy no he podido hacer la foto.
Pido disculpas.

2 comentarios:
la foto con el marcoooo....YA!jejejeje. Muy bonico el pajarito, maja!!
Feliz Año a ti y a tu santo esposo.
cocacola
feliz año a ti también bonica, pásalo bien allí donde estés que no me acuerdo.
Publicar un comentario en la entrada